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Fotografías que evocan tiempos pasados...En ella se ve el día a día del oficio de la piel: manos concentradas sobre las mesas, piezas de cuero que pasan de un trabajador a otro, el ritmo constante sonoro de las herramientas y las largas jornadas que se alargaban sin prisa.
Al fondo se percibe la radio sonando y las conversaciones en murmullo bajo entre compañeros que compartían el mismo esfuerzo y el mismo silencio cómplice.
Hay compañerismo en cada gesto, en las miradas que se cruzan sin necesidad de palabras, en esa forma de trabajar codo con codo que ya casi no se ve.
La belleza sencilla de un oficio hecho con las manos, la constancia y el orgullo de quienes dedicaban su vida a crear con paciencia.








