Nuevas miradas para una exposición con alma:
el grupo de prácticas en Manos y Magia en la piel.
La Exposición Permanente Manos y Magia en la Piel, ubicada en la
localidad de Ubrique, continúa creciendo y renovándose gracias a la
incorporación de un grupo de chicas en prácticas que, desde hace varias
semanas, desarrollan distintas labores de mejora y dinamización del
espacio museístico.
Este grupo forma parte de un programa de empleo impulsado por la
Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz, una iniciativa que
apuesta por la formación práctica, la adquisición de experiencia real y
la puesta en valor del patrimonio cultural de la comarca. Su presencia
en la exposición permanente está suponiendo un enriquecimiento mutuo: aprendizaje
profesional para ellas y nuevas ideas, energía y perspectivas para la
exposición.
Durante su periodo de prácticas, las participantes están colaborando activamente en tareas de mejora del espacio expositivo, apoyo en la organización y atención al público, así como en el conocimiento profundo de los contenidos históricos y etnográficos que conforman Manos y Magia en la Piel. Uno de los aspectos más destacados de su trabajo es la elaboración de su propio discurso interpretativo, adaptado a distintos tipos de visitantes y construido desde una mirada fresca y comprometida con la tradición marroquinera de Ubrique.
Fruto de este proceso formativo, las chicas realizan también visitas guiadas, en las que ponen en práctica sus habilidades comunicativas y comparten con el público la historia, el valor artesanal y la identidad cultural que encierra el trabajo de la piel. Cada visita se convierte así en un encuentro cercano, donde la tradición dialoga con el presente a través de nuevas voces.
Desde la Exposición Permanente Manos y Magia en la Piel queremos agradecer tanto a la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz como al propio grupo de prácticas su implicación, entusiasmo y profesionalidad. Su paso por el museo deja huella y reafirma la importancia de seguir apostando por programas que unan empleo, formación y patrimonio.
El museo sigue vivo, y lo hace, también, gracias a ellas.

