Hoy presentamos a
Francisco Román García, quien nos ha hecho entrega de su
Patacabra Jubilada en estos días.
Francisco Román García nace en la
calle Los Solanos un 27 de enero de 1942, a la altura del número 20. El mayor
de cinco hermanos, empieza su etapa escolar en la miga de Doña Emilia, de allí
pasa a la escuela de D. Miguel Bohórquez Carrasco, donde aprende sus primeras
letras. El paso a la escuela pública es un hecho con don Ramón Crossa Marín,
donde permanece hasta los nueve años. Eran tiempos difíciles y los hermanos
iban llegando, lo que obligó al joven Paco a empezar a ayudar a la familia de molineros,
formada por Josefa y Manuel.
Empieza a trabajar en la
aparcería de Cristóbal de Piña y Antonio Carrasco. Este último a la postre, su
tío, donde empieza de recadero. Permanece allí durante un año, es inquieto y
quiere aprender el oficio pronto, y cambia de empresa: Antonio Benítez Vegazo es
su nuevo destino, en la calle del Perdón. Allí empieza sus primeros contactos
con la piel, haciendo pequeñas piezas como correíllas, fuelles, etc. Está como
un año y de allí pasa a la aparcería de Agustín Gavira García y José Pulido
Soto, en la calle Rosario número 2. Ahí está como tres años y el grado de
aprendizaje es evidente, aprende de Salvador Solano Gálvez y de Leonardo Viruez
Villanueva gran parte del oficio, haciendo billeteros y piezas pequeñas.
La aparcería tenía un nombre muy
auténtico: Manufacturas Iberia. Esta aparcería se rompe y optó por ingresar en
la nueva Creaciones Pulido, donde permaneció hasta el año 1963. Se especializó
en el monedero de boquilla, y esta especialización hace que se fijen en él los
nuevos compañeros de trabajo, en la que posteriormente sería la cooperativa
USCI, en aquel momento recién fundada, de lo que era la antigua fábrica de la
familia Cabeza. A los seis meses forma parte del cuerpo social y laboral, como
socio de pleno derecho de la misma, y allí permanece hasta la disolución de la
misma en los primeros años 90.
Tras este periodo difícil, en el
que fue fundador de esta cooperativa y lamentablemente también en su disolución,
entra a formar parte de la empresa León Bacary Difusión, S.L., cuyo accionista
mayoritario era Paco Medinilla, donde ha permanecido hasta su jubilación a los
65 años.
En palabras de Paco Román: “Hoy
es el día en el que a mis 75 años tengo la satisfacción de entregar esta
herramienta, en el Museo de la Piel, orgullo de nuestro pueblo y lugar de
encuentro de todos los que hemos querido y queremos esta profesión”.
Esta patacabra consta en nuestro
registro con el número 139.
Agradecemos la colaboración de Juan Manuel Román García.
[Fotos: Paco Solano]